Acerca de las crisis, los proyectos y la coherencia

Si pudiéramos pensar, sentir y actuar en la misma dirección, si lo que hacemos no nos creara contradicción con lo que sentimos, diríamos que nuestra vida tiene coherencia

Esta frase de Silo1, tan lógica como es, y tan fácil de racionalizar, es de una gran dificultad en su realización en los momentos de fuerte crisis personal, fuerte crisis sistémica, y pérdida de valores y proyectos a todos los niveles.

Pensar, sentir y actuar en la misma dirección no es nada fácil, en dichos momentos uno busca salvar su entorno, su estabilidad, y su sistema de valores ante todo, y carece de fuerzas para lo demás, la familia y los amigos son refugio seguro ante la tormenta.

Vivimos en un sistema que nos encadena, nos individualiza, nos separa unos de otros, nos convierte en seres productores, nos hace desconfiar los unos de los otros, el otro es raro, diferente, malvado, estúpido, de otra raza, religión o género.

Entonces, dadas estas condiciones de partida, ¿Cómo conectamos con nuestro proyecto de vida?. ¿Cómo conectamos con nosotros mismos?, e igualmente importante, si no más, ¿Cómo conectamos con el otro?.2

En mi caso, que nunca en la vida había sido militante o activista, desconectado de mi entorno social, mi primer paso es intencionar, intencionar en enamorarme del ser humano, reconciliarme con él, para dar una mayor y mejor profundidad a mi vida.

La única forma de salir del lío es la rebelión, la rebelión no violenta, por supuesto, primero con uno mismo, intentando romper los propios esquemas mentales y ataduras falsas que nos hemos creado desde la infancia, buscando abrir la mente y ser cada día más y más permeables.


Millones de personas luchan hoy por subsistir ignorando si mañana podrán vencer al hambre, a la enfermedad, al abandono. Son tales sus carencias que cualquier cosa que intenten para salir de esos problemas complica aún más sus vidas. ¿Se quedarán inmóviles en un suicidio simplemente postergado?; ¿intentarán actos desesperados? ¿Qué tipo de actividad, o de riesgo, o de esperanza, estarán dispuestas a afrontar? ¿Qué hará todo aquel que por razones económicas, o sociales, o simplemente personales, se encuentre en situación-límite? Siempre el tema más importante consistirá en saber si se quiere vivir y en qué condiciones hacerlo.3

Si nos hemos decidido por la vida, ¿En qué condiciones la deseamos?, ¿Queremos vivir en el sin-sentido, anestesiados por el medio, viviendo una vida rutinaria, inmersos en nuestros pequeños problemas diarios?, o bien, ¿Queremos darle un significado, una trascendencia, dejar algo en este mundo que deje una leve huella de nuestro paso?.

Esta es la primera elección personal, y una vez tomada, busquemos la coherencia en lo que hacemos, tomemos las riendas de nuestra vida, y plantemos cara a lo que no hemos elegido.

  1. Escrita en la “Tercera carta a mis amigos”
  2. Silo propone “…..si tu profundizas en ti y yo en mi, ahí nos encontraremos.”
  3. Silo en la “Quinta carta a mis amigos”
Iñaki

1 comentario — Comentar

Clara

Qué buen artículo!!! Me siento muy identificada, Redimido.
Un saludo.