PRESENTACIÓN

Muchos dicen que H. van Doren y Silo son una misma per­sona, otros afir­man con vehe­men­cia que son per­so­nas dis­tin­tas y que Silo se sir­vió de un cono­cido chi­leno con este seu­dó­nimo para poder publi­car en tiem­pos de repre­sión… Sea como sea, la ense­ñanza de H. van Doren es tan des­ta­ca­ble como la de Silo, tiene tal fuerza que hemos con­si­de­rado impor­tante dedi­carle un espa­cio pro­pio  y hacer esta edi­ción digi­tal para todos los que quie­ran leerla, es de una pro­fun­di­dad increíble.

Esta es la intro­duc­ción que hace el pro­pio van Doren a su página web en la que está lo escrito por él en una edi­ción hecha hace algu­nos años, en ella explica el por­qué de una página web y tiene la misma fuerza, com­pro­miso y “mis­te­rio” que su obra, no hemos encon­trado mejor texto para pre­sen­tar  lo escrito por él.

Bien­ve­ni­dos!

Esta página es el resul­tado del tra­bajo y aspi­ra­cio­nes de muchas per­so­nas. Su inten­ción es poner a dis­po­si­ción de los intere­sa­dos, libros y docu­men­tos que, con toda pro­ba­bi­li­dad, son hoy día de difí­cil obtención.

Por qué ahora?

Por­que hoy es posi­ble y desea­ble.
Por­que nues­tra memo­ria es frá­gil.
Por­que ella hoy se ha vuelto extensa y ya cubre todo el pla­neta.
Por­que puede ser diver­tido, peli­groso o inú­til.
Por­que la velo­ci­dad de des­pe­gue ha sido alcan­zada.
Por­que un cierto número de hom­bres y muje­res tie­nen una tarea a cumplir.

Por­que se encuen­tran ya empla­za­dos ele­men­tos de la infra­es­truc­tura que per­mi­ti­rán el ‘salto cualitativo’.

Por­que “el momento actual asume toda la his­to­ria ante­rior del hom­bre y lo pro­yecta hacia su desa­rro­llo en la direc­ción hacia la cual fué lan­zado en su orígen”…

Por­que los Seño­res Des­pier­tos de Agharta y de Sham­balá anun­cia­ron el evento.

Por­que la leyenda sugiere que “al fin de los tiem­pos, toda la fami­lia humana estará en comu­ni­ca­ción y todos los hom­bres cono­ce­rán al mismo tiempo lo que ocu­rre en otras regio­nes, aún si ellas se encuen­tran muy sepa­ra­das“.

En reali­dad, esta página no nece­sita jus­ti­fi­ca­cio­nes;
pero si es el lec­tor quien nece­sita jus­ti­fi­carse,
los pun­tos ante­rio­res se le ofre­cen como ayuda…

H. van Doren

Diciem­bre, 1997